285 libros gratis sobre Internet, redes sociales, comunicación, tics, educación, seo, periodismo y cultura digital | Humano Digital por Claudio Ariel Clarenc

285 libros digitales o ebooks gratuitos (de libre acceso) en español, inglés y portugués, que abordan temáticas relacionadas a la comunicación y la cultura en Internet, como así también a su derivados: periodismo digital, tics, literatura digital, redes sociales, marketing, cibercultura o cultura digital, web 2.0., posicionamiento en buscadores y demás ejes interesantes para docentes, comunicadores, informáticos, periodistas, escritores, etcétera.

  

Source: www.humanodigital.com.ar

See on Scoop.itCriterios de Calidad Educación a Distancia

Adicción a la Tecnología: Dependencia Peligrosa

Artículo publicado en la Revista Chiki Chic – Edición Número 2

 La palabra adicción proviene del latin “adicctio”, que según para la Organización Mundial para la Salud (OMS) es una enfermedad física y emocional. Para nuestros niños y jóvenes puede significar la dependencia hacia el uso permanente de la tecnología en las diversas actividades diaria que desarrolla (académicas, sociales, familiares y personales). Si bien es cierto que la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), sostiene que no solamente los individuos deben saber leer y escribir sino que además deben ocuparse de desarrollar competencias digitales provistas por el uso de las tecnologías de información y comunicación (TIC´s).

Es en edades tempranas cuando puede lograrse una mayor apropiación de la tecnología. Sin embargo, como los medios digitales crean fácilmente aprehensión, tal vez, por lo accesible y sencillo que le resulta a los nativos digitales interactuar con diversidad de dispositivos, convierte a las TIC´s en herramientas que pueden generar dependencia peligrosa, que en muchos casos pasa desapercibida por los padres.

Los males de las grandes ciudades donde la escasez de sitios públicos para el sano esparcimiento  y disfrute promueve el ocio y el aislamiento, llevando a los pequeños de la casa a conseguir cobijo en Internet. Por ello es muy frecuente ver que permanecen conectados hasta altas horas de la madrugada, por mencionar un solo factor que genera irritabilidad, falta de concentración, deterioro de la salud (aumento de la obesidad infantil) y todas las consecuencias que ello trae consigo.

Otra conducta generada por el uso indiscriminado de la tecnología es la privación del sueño, deficiente rendimiento académico, deterioro de las relaciones interpersonales, pérdida de la autoestima, son signos de alerta que los padres deben tomar en cuenta para tomar cartas en el asunto. Es importante entender que no se trata de ver Internet con terror puesto que creo que son uno de los avances más importantes de este siglo.

Lo vital es promover un adecuado uso que permita una calidad de vida mejor. Por ello te propongo unas sencillas recomendaciones:

  1. Regula el uso de la tecnología mediante la asignación de horarios a tu hijo, con respecto a la utilización de los dispositivos digitales.
  2. Desarrolla actividades de esparcimiento que impulsen el contacto con la naturaleza como nadar, correr, trotar, montar en bicicleta, entre otros.
  3. Disfruta de actividades como ir de compra al supermercado, cocinar juntos, limpiar el jardín o la habitación del niño, ver una película o programa de televisión en familia.
  4. Conversa con tus hijos sobre los beneficios de la tecnología pero también sobre los peligros que genera su uso inapropiado.
  5. Regula el uso de videojuegos en red, tú como padre debes velar porque los juegos que utilicen estén acorde a las edades de tus hijos.

Por ello papá, mamá o representante legal de los pequeños de la casa no dejes sólo a tu hijo, de ti depende que crezca con una vida sana libre de peligros con sueño por lograr. Y si en estas Fiestas de Navidad piensas dar un obsequio tecnológico, ten presente que tú hijo es un tesoro, por ello acompáñalo en todas sus actividades.

La estrella de la pasión – Miguel Angel Cornejo

Su caminar revelaba su estado de ánimo, hombre maduro que en ese día especial se refugió en su propia soledad; el mar lucía un tenue color a melancolía, un espacio infinito que le invitaba como nunca a realizar un alto, reflexionar sobre lo realizado durante su vida.

Claro, se decía a sí mismo, he trabajado duro en épocas de bonanza y también de escasez. He desfallecido, he disfrutado y también llorado, he encontrado el amor y su ausencia, preocupado siempre en el mañana, angustiado por el futuro; además, cargando un pasado lleno de culpas. Lo recuerdo siempre con arrepentimiento y aun así no me he liberado de ese peso que aún siento sobre mi alma, pero a esta altura de la vida, de lo vivido, me pregunto ¿qué he hecho con mi vida?

Le sorprendió casi atropellar a un viejo que sentado en la playa contemplaba el mar, su rostro surcado de arrugas revelaba su andar, las manos callosas, fuertes y de apariencia tosca hablaban que su labor era o había sido una tarea ruda; su mirada, tal vez lo más intrigante, tenía una extraña luz de suspenso, como si interrogara el mundo, en el fondo transmitía paz como la de un niño dormido plácidamente en los brazos de su madre.

Sin saber por qué me acerqué tímidamente preguntando por su nombre, desde luego que primero yo me presenté. No emitió un solo sonido, solamente me miró con tal fuerza que sentía que me desnudaba el alma, insistí ahora con más fuerza hasta que mi voz se tornó de cólera y rabia.

—¿Por qué me mira así? ¿Acaso lo ofendí? Cuénteme, cómo logra transmitir esa voz silenciosa que siento y me cuestiona qué he hecho con mi vida.

—¿Quién es? —insistí—, deme alguna razón para hacerme sentir como me siento, acaso es un ángel o tal vez un demonio que me atormenta aún más en mi despilfarro existencial.

Lentamente el viejo extendió su mano no para saludarme sino para trazar un símbolo en la arena, una estrella, su mirada se concentró en ella. Sentí una extraña sensación, vi que empezó a cobrar vida, a moverse, se elevó unos cuantos centímetros y empezó a avanzar hacia el mar, conforme avanzaba más brillo adquiría, rayos de luz que marcaban un sendero luminoso. Desesperado traté de alcanzarla, me sumergí en el mar, empecé a bracear con tal ímpetu que por momentos creía tenerla al alcance de mi mano, fue una locura, era una alucinación. En ese arrebato no me percaté de que me alejaba, en un momento hice un alto, miré hacia atrás y mi punto de origen casi se perdía en la nada. Nadé con todas mis fuerzas para regresar, agotado, sentía que las corrientes marinas me detenían, me hacían retroceder, exhausto hasta el fin reconocí que estaba perdido, inevitablemente llegaba al final. Experimenté una extraña paz, los ojos del viejo me contemplaban con profunda dulzura y serenidad. Dejé de luchar, sentí que mi cuerpo se iba al fondo acompañado de un arcoíris con luceros de todos los colores brillantes e intensos.

Sentí un brazo fuerte que en forma de candado me sujetó al cuello, no sabía quién era, estaba fuera de mi visión; me arrastró con tal vigor que pronto pude ver la playa, unos cuantos metros antes de llegar el desconocido me soltó. Exhausto toqué tierra, busqué a mi salvador, nada, solamente arena, mar y el viejo quien al verme como si me esperara se puso de pie, me tendió su mano y en forma inexplicable era tal mi felicidad de estar vivo que me eché en sus brazos llorando de alegría, sentí el mismo brazo que me rescató del fondo, sonrió sin decir palabra, caminó hacia el horizonte y se perdió en ese mágico amanecer.

Comprendí que en la vida para existir es necesario encontrar una estrella, un ideal por el cual luchar, cuando de verdad queremos vivir con intensidad tenemos que encontrar una razón, un sueño por realizar, una estrella alta y noble que nos haga vibrar. Cuando descubrimos nuestra estrella, la vida se nos ilumina y es la estrella que Dios nos pedirá al final de nuestra existencia, la estrella de nuestra vida.

La pasión, ese arrebato que nos conduce hacer lo impensable, de intentar lo imposible, desafiar a la realidad. Es vivir la locura de un ideal, nos hace vivir la magia, que da sentido a nuestra existencia. Encontrar la estrella de nuestra vida es descubrir en nosotros mismos la pasión que nos impulsa a vivir intensamente la maravillosa aventura de existir.

La pasión es la estrella que llevamos en el corazón.

La Virtualidad en los Niños 2.0

La incursión de las tecnologías en el aula, cada día se hace más necesaria, sin embargo la usabilidad de éstas se ve comprometida por factores como ausencia de programas de formación para docentes, escasa disponibilidad de computadores y dispositivos móviles en los estudiantes, además hay un porcentaje importante de hogares donde las tecnologías básicas de comunicación no están presentes. Este escenario refleja una infraestructura que para algunos sectores socioeconómicos se presenta dispar, porque algunos tienen acceso excesivo a las comunicaciones mientras que otros precariamente poseen niveles básicos de paso al mundo tecnológico de hoy. Esta brecha sin duda nos está indicando que tenemos una realidad que enfrentar pero desde las vías posibles, de la educación. Y es acá donde la virtualidad galantea la vida diaria de nuestros niños.

¿Cuántos hemos escuchado decir a nuestros hijos, ¡Mamá la tarea la consulto en Internet¡,  ¡estoy jugando con mi amigo virtual1, o palabras como “stalkear” 2 que pudiese llegarse a pensar que hay deformación del lenguaje o frases que a diario nos revelan que han surgido nuevas formas de comunicación producto de la difusión tecnológica. Y es donde los discursos acartonados sin sentido de los políticos se caen por si solos, puesto que los programas oficiales no logran llegar a la célula fundamental de la sociedad como es la familia. Para ello es necesario, promover que las relaciones padre-hijo mejoren y se afiancen para que el fomento de los valores tengan asidero. Estos sencillamente pueden calar en un hogar donde la tecnología sea utilizada con responsabilidad.

La participación de la familia juega un rol fundamental, porque partiendo de ambientes hiperconectados mediante dispositivos móviles, los más pequeños de la casa, conviven en un mundo donde la imaginación les permite llegar hasta lugares y espacios inesperados, y mucho más de eso, el sólo estar conectados con desconocidos se abren múltiples formas de comunicación. Los nativos digitales tienen patrones conductuales guiados por las tecnologías de información y comunicación. En otras palabras intentan resolver, las actividades diarias, desde un correo electrónico, consultando un sitio web, resolviendo operaciones matemáticas  a través de un software, entre otros.

Este escenario no está mal, si es utilizado bajo la supervisión respectiva, se convierte en algo nocivo cuando, se distorsiona el uso de las herramientas para comunicarse con desconocidos que comienzan a invadir la mente de los niños, a través de ofrecer servicios mediante juegos que de manera muy sutil engañan la mentalidad sobre todo en aquellas edades tempranas donde todo lo miran sin malicia. Por ello, la importancia que como padres tenemos de participar en la educación de nuestros hijos.

No es pretender que la Generación Pulgar llamada así por el uso frenético de usar este dedo para accionar dispositivos móviles, conviva en mundos paralelos y haya un retroceso en estos nuevos tiempos, pero debemos entender que detrás de la tecnología está un ser humano, y es allí donde debemos focalizarnos. Nuestros niños 2.0 tienen una gran capacidad de procesar información, reciben y envían información desde múltiples canales digitales distintos, más si son usuarios de las redes sociales, sin querer esto los lleva a responder en oportunidades sin reflexión porque carecen en algunos casos, de una adecuada reflexión crítica porque responden a impulsos digitales tal como se genera la información en la web.

Ante esto, nuestra realidad es que los hijos de hoy viven en un mundo síncrono y asíncrono, por ello la necesidad que tienen de estar conectados, los problemas los resuelven a través del internet y los padres pasan a segundo plano llegando afectar la autoridad de éstos sobre el proceso educativo. Lo importante es que se tiendan puentes entre los padres-hijos para conocer un poco más de lo ocurre en la virtualidad, no debemos seguir permitiendo que hayan un dialogo solo a través de los valores que impulsa la vida digital sino que debemos acompañarlos y apoyarlos, puesto que los niños 2.0 están creciendo en un contexto social, cultural y educativo radicalmente distinto que no puede seguir llevándose como lo hacían nuestros padres.

Finalmente, conoce los gustos de tus hijos, así serás parte de sus intereses y juntos fortalecerán la relación, define tiempos de usos de los medios digitales (televisión, internet), proponles actividades que impliquen contacto con la familia, supervisa los hábitos de consumo de herramientas como twitter, facebook, whatsap, juegos on line, entre otros porque según algunos expertos son de carácter adictivo. Por tanto, continúa siendo el guía que necesita tu hijo pero sin olvidar que convivimos en un mundo mediado por las tecnologías.

El poder de Creer en Ti

Diariamente observamos que las personas continuamente se quejan de  circunstancias que les agobian, que si las estadísticas de inseguridad en el país aumentan, que las medidas económicas actuales no permiten tener una mejor calidad de vida, que no hay dinero para el disfrute, que las vacaciones no son posibles, y una serie de interminables razones que se convierten en roca que comprime el quehacer diario.

Y en esto quiero detenerme, para paliar la crisis algunas personas comienzan asumir cargas que más tarde le comprometen el disfrute pleno de la vida, puesto que el tiempo ya no les pertenece sino es de aquellos que los contratan para cumplir una labor. Otros deciden alejarse por largas temporadas de sus hogares y familias, por ir en la búsqueda de alcanzar el ideal anhelado. Ven como una opción dejar, todo aquello que aman, lo padres, la esposa, los hijos, los amigos, el trabajo, entre otros. Sin contar con aquellos que simplemente no tienen un proyecto de vida, y dejan pasar una y otra vez las diversas opciones que les presenta la vida.

Pero que lleva a las personas a tomar esa decisión como una opción? No resulta fácil las respuestas, algunos alegan falta de dinero por ello deben marcharse, otros creen que la culpa es de otros por eso han fracasado en los intentos, mientras que aquellos que viven sin esperanza prefieren quedarse en su zona de confort. Te has preguntado donde está el poder de creer en ti?, parece difícil pero no lo es, es más sencillo de lo que te imaginas, por ello te sugiero algunos tips que te ayudarán en cada uno de las metas que te hayas propuesto.

  1. Cree en tus convicciones no en los sueños de otros porque rápidamente se esfuman una vez la otra persona decide no continuar a tu lado, bien sea tu pareja, socio de negocio, compañero de estudio y trabajo, familia para citar algunas relaciones más frecuentes.
  2. Comienzas a creer en ti cuando los sueños ofrecen resultados positivos, y para ello debes ponerle fecha. Toda meta o proyecto debe tener un plan con porcentajes de logro y sus respetivas fechas de inicio y culminación.
  3. La perseverancia y el orden son fundamentales, estos se convierten en los pilares para hacer de la noche día, por ello cuando sientas decaer busca en tus emociones positivas y actívalas, verás cómo tu emocionalidad cambia.
  4. Busca el lado positivo de cada situación aunque sea difícil, es simplemente tu decisión si te quedas anclado o continuas.

Si practicas diariamente estos sencillos consejos, verás que todo será más fácil para llegar a tu meta. Siempre Adelante.